Uso de la vivienda tras la separación matrimonial

Uso de la vivienda tras la separación matrimonial

La atribución del uso de la vivienda familiar es uno de los aspectos más controvertidos que se presentan en una crisis matrimonial o extinción de pareja de hecho. Debes comprender que la atribución del uso se refiere al uso y disfrute de la vivienda, no a la propiedad de la misma. 

En este artículo, responderemos a algunas de las cuestiones que surgen después del divorcio o la separación matrimonial que puede influir tanto a los hijos como a la vivienda familiar. Sigue leyendo. 

Definición de vivienda familiar

La vivienda familiar es toda edificación destinada a residir personas físicas,  incluido espacios y  servicios comunes del inmueble que satisfacen sus necesidades personales.  En otras palabras, la vivienda familiar acostumbra a ser el domicilio dónde los cónyuges o miembros de una pareja estable, conviven habitualmente. Por lo tanto, en caso de ruptura se establecen unas reglas de uso de la vivienda. 

¿A quién le corresponde el uso de la vivienda familiar en caso de divorcio, separación o ruptura?

Los criterios de atribución del uso de la vivienda depende de varios factores y se puede establecer según:

Decisión por pacto

El criterio preferente del uso de la vivienda es el pacto que debe estar recogido en el convenio regulador. Sólo si no hay un acuerdo, se tienen en cuenta los otros criterios. 

Por otro lado, también se puede establecer el uso de la vivienda en los pactos prematrimoniales, pero en caso que perjudique a los hijos no se considerarán.

Atribución al cónyuge con la tutela

En caso que no haya un pacto, ni ese pacto esté aprobado judicialmente, el uso pertenece al miembro de la pareja que tenga mayor necesidad ocupacional que normalmente será el que tenga la custodia de los hijos en común, pero siempre teniendo en cuenta su bienestar. Esto se estipula en el segundo libro del Código Civil Catalá en los artículos 233-20.2 y 234-8.2.

También puede darse el caso que si algunos de los hijos están en compañía de un progenitor y los otros  restantes permanecen con el otro, el juez será el responsable de resolver su uso.

Cónyuge con mayor necesidad

El derecho de residencia temporal puede atribuirse al cónyuge que no ha recibido la tutela si tiene más dificultades económicas o necesidades especiales. Mientras la otra parte tiene capacidad suficiente para satisfacer las necesidades de la residencia temporal

Cónyuge titular de la vivienda

Si ninguno requiere mayor protección que el otro, es decir, están en las mismas condiciones económicas y no tienen hijos,  el uso será destinado al titular de la casa o al dueño que esté en el Registro de la Propiedad cómo se indica en el artículo 233-22. 

Alternativa a la atribución del uso de la vivienda familiar 

Hoy en día, se puede establecer una custodia compartida para que los progenitores puedan estar con sus hijos por partes iguales. 

En estos casos, el uso de la vivienda no se establecería por custodia sino que se haría un pacto aprobado judicialmente o se le daría el uso a la persona con mayor necesidad. 

La ley da la posibilidad de pactar la distribución por periodos concretos, siempre y cuando lo acuerden los cónyuges. Si no lo hay, el uso lo decidirá la autoridad judicial. 

¿Qué papel juega la autoridad judicial en la atribución del uso de la vivienda familiar?

El uso de la vivienda familiar si hay hijos vives bas abogados

La autoridad judicial tiene derecho a decidir sobre la atribución del uso de la vivienda familiar en caso que: 

  • Si la guarda de los hijos queda compartida o distribuida entre los progenitores.
  • Si los cónyuges no tienen hijos o estos son mayores de edad.
  • Si pese a corresponderle el uso de la vivienda por razón de la guarda de los hijos es previsible que la necesidad del cónyuge se prolongue después de alcanzar los hijos la mayoría de edad.

Extinción del derecho del uso del uso de la vivienda

En Cataluña, encontramos en el artículo 233-24 del Código Civil Catalán las causas que precisan los motivos de la extinción del derecho de uso de la vivienda familiar, que estas son: 

  • Por mejora de la situación económica del cónyuge beneficiario del uso o por empeoramiento de la situación económica del otro cónyuge, si eso lo justifica.
  • Por matrimonio o por convivencia marital del cónyuge beneficiario del uso con otra persona.
  • Por el fallecimiento del cónyuge beneficiario del uso.
  • Por el vencimiento del plazo por el que se estableció o, en su caso, de su prórroga.
  • De común acuerdo entre los cónyuges o por renuncia del cónyuge beneficiario.